por Arnaldo Hernandez (@arnaldoh)
Atacama
Ruta 1, entre Iquique y Antofagasta.

Para llegar de Iquique a Antofagasta hay dos caminos: la ruta 5 que cruza Atacama, y la 1 que va costeando el pacífico.  Es 100 km mas corta la 1, pero mas trabada, mas peligrosa por el tránsito,  y hay nafta a mitad de camino. Además de eso, es mucho mas pintoresca.

Por ahí salí después de desayunar un café cortado, con un poquito de nubes y algo de bruma del lado del océano. Es muy poco común en el Pacífico ver el horizonte despejado en la mañana temprano.
Puerto de Antofagasta

La ruta primero es autopista, luego una ruta simple en buena forma, aunque cada tanto se pone fea por el tránsito de camiones. Además está un poco picada porque en último terremoto se rompió bastante. Hay muchas playas, todas con bastante roca. En algunos tramos los cerros llegan casi hasta la costa y la ruta es apenas una cornisa que serpentea subiendo y bajando.  Vi gente acampando en las playas, ninguno en el agua, el océano estaba muy violento. Casi todas las playas de este lado del Pacífico son así, porque a pocos cientos de metros de la costa es muy profundo, y genera ese comportamiento. También se ven pequeños puertos de buen calado, que sirven a las minas que se acceden desde la ruta. Los barcos bajan granos y se llevan minerales. Se ven carteles “Mina tal”, y la entrada para el lado de la montaña.
Cerros, arena, piedras y agua. El día se fue despejando hora a hora, y para media tarde ya estaba el cielo bien celeste. Pasé frente a Mejillones, una ciudad industrial con un puerto importante, donde la ruta se volvió otra vez autopista. A los pocos km estaba en Antofagasta.
Tenia dato de un hostal, que resultó estar cerrado. Seguí para el centro y después de dar vueltas por un par de pensiones y hoteles caros encontré un “Residencial La Roca”. A estrenar!

Mano gigante del desierto. Atacama.
El hombre estaba por abrir en éstos días,  pero como le caí sobre la hora, me recibió igual. Macanudaso Simon. Lugar para la moto, cuarto con baño privado y desayuno por 17500 shileno.
Antofagasta no es una ciudad turística, para nada. El que viene es por negocios. Es muy comercial, tiene un puerto grande que sirve a la minería (cobre en su mayoría), y como está preparada para recibir gente de negocios, no es una ciudad barata. Apenas di unas vueltas. Recorrí un par de plazas y la costanera.
Al otro día el camino a Copiapo era de 535 km, atravesando Atacama otra vez. El paisaje varía poco, arena, cerros, pocas curvas, la “Mano del desierto”, y poca cosa mas. Pasé por Chañaral, pueblo costero que se inundó en marzo, de golpe y porrazo una tormenta le echó el océano encima. 2 metros y pico de agua de una, sin avisar.  Se ven las casas destrozadas, la calle rota, arena contra las paredes incluso autos todavía tapados de barro. Fueron varias ciudades las afectadas, pero como esta ninguna.  La gente todavía trabaja para recuperar lo que se pueda. Da miedo.
A los pocos km de ahi pinché la trasera. Puta!
Buscando cámara para la Kawa.
Chañaral, o lo que queda de ese barrio.
Intenté usar el aerosol antipinchazo y el compresor pero se desinflaba. “Hice mierda la cámara” pensé.
Paré una camioneta que pasaba, le pregunté por la gomería mas cercana: “En Caldera, que está a 15, 20 km tenes una Copec, ahi hay gomería“. Le pedí si me llevaba las maletas hasta ahi y me dijo que si. Yo me fui con lo poquito de aire que tenia parado en la moto, echando el peso hacia adelante.
Habían 2 gomerias sobre la ruta, domingo, 1 sola abierta. Desarmamos y efectivamente, la cámara hecha tiras. Cambiamos por una usada pero de la misma medida, aproveché a comer algo en un comedor pegado a la gomería, y seguí hasta copiapo.
Mucho viento en las partes llanas casi toda la ruta. Recién un poco antes de llegar a Copiapo se calmó y empiezo a ver algo de verde. Pero nada de pastitos tiernos, no. Mas que nada arbustos y algún arbolito de hojas sin espinas.
Copiapo no tiene ningún encanto, al menos no se lo encontré.  Ciudad que vive y sirve a la minería y poca  cosa mas. Hoteles caros también, así que busqué otra vez un residencial. Básicamente un cuarto con cama y tele, a veces cuarto compartido, y en su mayoría baño compartido.  10000 shileno.
En Copiapó se puede hacer un tour y visitar la famosa mina de los 33. Hay todo un producto armado que factura platales con eso. La verdad, no me interesaba.
Otra cordillera
Paso San Francisco, Chile
Paso San Francisco, Chile

Y ahora viene la parte divertida!! Encarar el “Paso San Francisco” para llegar a la provincia de Catamarca. Del otro lado, mi destino eran las termas de Fiambala. Después de tantos días de viaje, frió, sol, viento, km y km, me vendría buenísimo aflojarme en las termas, no?
470 km de los cuales 235 son de ripio, del lado chileno. Dos días antes el paso estaba cerrado por tormenta, y ese día abrió pero de seguro ahí arriba calor no iba a hacer.  Me abrigué bien, cargué nafta extra y salí. Un día precioso. El primer tramo de la ruta 31 es pavimento, unos 30 km después empieza el ripio. Por tramos suave, por tramos feo, por tramos una mierda: serruchito, arena, y los carteles te indican que vas subiendo: 2000, 2500, 3000…3500…. Le saqué aire a las ruedas para que no picara tanto y me ayudara en  equilibrio.
Mientras vas subiendo, al costado de la ruta se ven picos de hielo que quedan de la nevada. Paré al lado a sacarme fotos, y ya de mirarlos te da frío.
La oficina del paso de frontera chileno está cerca de los 4000 msnm, sopla un viento salvaje y frio. Chiflaba que parecía que se iba a llevar la oficina volando.

Hice el trámite y seguí por un camino pavimentado unos 50 km, hasta que volvió el ripio pero esta vez mas jodido. Una especie de pedregullo alto (15 cm), y dos huellas con serrucho y arena. A eso le sumas el viento fuerte, y es una trampa. Un descuido y vas al suelo.
Laguna Verde.
No pude pasar de 3ra en el mejor de los tramos!! Pase la laguna verde, hermosa, con un color turquesa fuerte causa de la sal y el sulfato de cobre. Apenas saqué un par de fotos por dos razones: el viento me tiraba la moto, y tenía los dedos duros de frío. Es una injusticia que el paisaje sea tan lindo y uno tener que atender cada centímetro del camino.
Por mi menta pasaba “Que frio la puta madre, y que camino de mierda..!! Pero me esperan las termas.. uuh.. si si..ya me veo tirado de panza en la pileta caliente..aaahhh….
Cruzando
Esa parte de la ruta está muy alta, y para donde mires ves montañas con los copetes blancos de nieve.
Después de sufrir un poco mas el camino, se llega al límite internacional que está a 4735 msnm. Sopla como el demonio.
Y ahí mismo empezas a bajar por unos caracoles rápidos, ahora asfaltado.  A pocos km, gendarmería me atiende junto al personal de aduana en el paso de frontera y ya estoy oficialmente otra vez en Argentina.
Me cruzo ahí con 3 motociclistas  que venían atrás mío, de Córdoba y Salta. Me dan una mano para volver a inflar la moto y sigo. Al rato, cuando paré a sacar fotos en una quebrada impresionante me pasaron.
Los 180 km entre el paso de frontera y Fiambala fueron con mucho viento de costado, bastante fuerte.
Llegué al pueblito, y pare en el mismo hotel que este grupo. Mas tarde llegó una pareja de brasileros de Sao Paulo, también pasaron por San Francisco.  Viaje de novios para festejar su compromiso.
De noche cenamos todos juntos, charlamos de viajes, y a los brasileros les pasé un par de datos ya que tenían el plan de pasar un par de días en Colonia.

Termas de Fiambalá.

Al otrdo día después de desayunar, saque las bermudas que tenía dobladas desde que salí de casa, y me fui hasta las Termas, a 15 km del pueblo. Son chicas, pero bonitas. Estan enclavadas entre cerros de piedra casi colorada. El agua baja de la montaña y cascadea por piletas de piedra, y una a una se va enfriando un poco, desde los 60° hasta los 36, 37. Casi no tiene infraestructura de alojamiento, es poco y caro, por lo que casi todo el mundo se queda en el pueblito. Me pasé el dia en las piletas, charlando con los viejos y hasta me hice unos amigos de Neuquen.

Desde las piletas de las termas veíamos como soplaba el zonda, y tapaba Fiambalá de arena.
El pueblo está en una especie de valle bastante amplio de la cordillera. Todo alrededor es arena y piedras.  Desde las termas (que quedan mas alto que el pueblo) se ve todo el pueblo metido entre un color verde, que se lo dan unos pocos árboles y muchos viñedos.
En el Fiambalá hay varias bodegas, casi todas productoras de malvec.
Llevame pa’ casa..
Para volver a Uruguay elegí bajar hasta Córdoba, y luego  cruzar hasta Entre Ríos. Evitar la cuidad capital y la ruta principal N°19 por su tránsito pesado, y pasar por la 17 que queda un poco mas al norte.
Salí de Fiambalá con viento zonda y bastante arena. Atravesé varios pueblos, un par de quebradas y valles hasta que salí de la provincia de Catamarca y entré por unos km a La Rioja. El paisaje cambia un poco, las montañas van desapareciendo, la tierra se va aplanando y de a poquito aumenta la vegetacion. Lo que no para ni a palo, es el viento.
Ruta Catamarqueña.
Entré a la provincia de Cordoba y ya la cosa es otra. Verde, cultivos, vacas, maquinaria agrícola y tierra negra. Muchos camiones todavía en esta ruta.
Quería llegar hasta algun pueblo al borde de la laguna de Mar Chiquita, pero una tormenta se me plantó adelante y me dijo “Quedate quietito“, así que paré en “La Puerta”. Al rato que paré, se largó un tremendo chaparrón.
Al otro día salí, con igual viento que el día anterior o mas, hasta Colon. Ahi me quedé en casa de mi amiga Yael y su familia, en el pueblito de Liebig.
Welcome home
Entré a Uruguay 28 días después de haber salido, con 9000km al hombro, 4 países cruzados, un par de maravillas del mundo, y las maletas llenas de cosas que nadie me va a poder robar jamás: momentos, gente y experiencias espectaculares.

Para seguir las aventuras de nuestro amigo Arnaldo Hernandez pueden visitar su blog: www.unarutapordia.com

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