Foros Foro General La Posta del Motociclista, Charlas de Bar Fotógrafo argentino recorre el mundo en moto

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  job hace 3 meses, 3 semanas.

Delcar Motos
LS2
Rubi Bikes
  • Autor
    Publicaciones
  • #375878

    job
    Participante
    Delcar Motos

    Publicado por el diario El Observador en su edición del 15 de agosto de 2018

    [/url]

    Vuelta al mundo con una cámara
    Experiencias. El fotógrafo argentino Walter Astrada, que ganó el World Press Photo, lleva recorridos más de 120.000 kilómetros en su moto desde 2015; en cada lugar que visita capta la vida cotidiana

    Una tienda de campaña, un sobre de dormir, un colchón inflable, una cocina portátil, un juego de ollas, plato y vaso. Algo de ropa, repuestos, una computadora y lo importante: dos cámaras y tres lentes, además de postales con sus imágenes para vender por el camino y seguir financiándose. Ese es el equipaje que carga el fotógrafo argentino Walter Astrada, ganador en tres ocasiones del premio World Press Photo (la de 2010 fue de un conflicto civil en Madagascar). Desde 2015 Astrada se dedica a recorrer el mundo en moto, viajando y haciendo fotos de las personas, lugares y momentos que va encontrando por el camino.

    Hasta el momento lleva recorridos más de 120 mil kilómetros entre Europa, Asia, Oceanía y Sudamérica. Llegó a Montevideo por casualidad, para ajustar una tapa que no le colocaron bien en Buenos Aires y que de no arreglarla le podía traer problemas más adelante. La moto ya está gastada y se rompe con más frecuencia pero, hasta ahora, ha sido un medio de transporte práctico y versátil.

    La eligió como forma de moverse por el mundo en Haití, donde estaba trabajando. Ya tenía la idea de viajar como mochilero y, como en el país caribeño utilizaban las motos todo el tiempo, se lo planteó como alternativa para el viaje. Astrada estaba radicado en España, entonces cuando regresó, decidió empezar a tramitar su libreta. La gestión se fue desviando por otros proyectos fotográficos como uno sobre la violencia de género que desarrolló en Noruega. Al regreso terminó el trámite, compró la moto e hizo un viaje por los Pirineos españoles como práctica. “Y ahí empecé a concretar la idea, averiguar que papeles y visas necesitaba, definir la ruta, leer blogs para ver qué había en cada país y cómo llegar a los lugares. Seguí practicando con la moto, juntando plata, y así estuve dos años”, explicó a El Observador.

    Antes de comenzar el gran viaje iba a recorrer Europa durante dos meses, pero se rompió los ligamentos de una rodilla, tuvo que operarse y, ante la demora, decidió iniciar el viaje largo. Durante su rehabilitación fue definiendo el encare fotográfico de la travesía.

    “Solo sabía que no quería hacer noticias duras. Cuando empecé a viajar dejaba la moto, salía a caminar y lo que encontraba lo iba fotografiando. En algunos lugares he hecho pequeños reportajes, paso un día trabajando un tema. En Indonesia fui a unos funerales que son muy interesantes y me quedé 20 días. Fue la única vez del viaje que dejé de ser motoquero y fui fotógrafo completamente. Fue un reportaje como los que hacía antes, contacté familias que me dejaran fotografiar. Para Argentina, que hacía 20 años que no iba, tenía la idea de fotografiarla como si fuera un turista. Ahora empecé otro proyecto durante el viaje; es con los bichos muertos en la carretera. Le estoy buscando la parte periodística. Pero eso es paralelo al viaje”, contó Astrada.

    La intención de evitar las noticias viene de querer mostrar el otro lado del mundo que se ve, habitualmente, en las noticias. Que no todo lo que hay que mostrar en las fotos sea un desastre o una tragedia. “Muchas veces te pasa que no tenés tiempo, sobre todo cuando trabajé en agencias de noticias; vas saltando de un lugar a otro. Siempre me quedó eso de estar en muchos lugares pero que en realidad no los ves. Estuve en India cuatro meses haciendo el proyecto de violencia contra las mujeres y no había ido al Taj Mahal. Y estaba a una hora. Terminé yendo en el viaje. No digo que tengas que ir a los lugares turísticos, pero hay fotos que hice en India que son complementarias a lo que hice en el proyecto de violencia. Y ahora habría que ver mis fotos juntas”, dijo. Lo hará en la exposición de fotos que hará en la próxima bienal de fotografía de Tucumán, donde mostrará ambas facetas.

    El hecho de no responder a un jefe y no tener la presión de volver a casa con una foto excelente del suceso noticioso le quita presión a Astrada, que viaja acampando y cocinando para administrar su presupuesto limitado (aunque admite que en Asia podía comer afuera y quedarse en hosteles por el bajo costo de vida, en contraste, por ejemplo, con el de Argentina, Chile y Uruguay).

    La travesía
    A bordo de su moto Royal Enfield, el argentino comenzó su viaje en abril de 2015 desde Barcelona y atravesó Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Albania, Grecia, Turquía, Georgia, Armenia, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguistán, Tayikistán y Mongolia, para volver a Rusia y terminar su etapa más apresurada en Vladivostok, a donde debía llegar en setiembre de ese año para no complicar su recorrido por el clima. “Al final, en Rusia tuve que hacer 700 kilómetros un día porque hacía frío, llovía y no llegaba. Además no hay nada para ver. Es todo estepa, planicie con pueblitos perdidos. En Mongolia con el barro a veces hacés 50 kilómetros, pero me dio bien el tiempo”, relató.

    Ya sin países para los que debía tramitar visas y sin presión climática, continuó por Corea del Sur, y desde allí mandó su moto a India, donde retomó el recorrido. Ese país era uno de los que quería visitar sí o sí, además de que la moto es de esa procedencia y podía repararla. Estando en India, además, se podía recorrer Birmania en un tour con escolta, que de otra forma no se puede hacer.

    El viaje prosiguió por Asia, con recorridos por Tailandia y Laos. Como la moto se rompió; Astrada recorrió Vietnam en una moto china comprada por US$ 200 y en la que tenía que frenar con los pies. Los siguientes destinos fueron Malasia e Indonesia, y continuó con Australia. Desde allí viajó a Chile, recorrió Argentina; en Buenos Aires pasó los últimos tres meses.

    A lo largo del recorrido solo tuvo dos accidentes, uno en Indonesia y otro en Australia. Y también tuvo tiempo para pensar. “Hay partes del camino que son muy aburridas, entonces pensás. Cuando es todo muy desolado tu cabeza te va diciendo que se te va a romper la moto, o que vas a pinchar, escuchás ruidos raros, y por otro lado pensás ideas. Yo llevo un diario, pienso cómo financiarme para seguir viajando. A veces en lugares que has leído pero nunca has estado te da como una sensación de triunfo, de llegar a donde soñaste. En Mongolia imaginaba cómo era hace 500, 1.000, 3.000 años. Sos privilegiado por estar en esos lugares. Hay veces que no necesito hacer fotos, ya con estar ahí y la experiencia me alcanza”, contó.

    Pero las fotos aparecen igual, para mostrar en los talleres que va dando en el camino para financiarse. “Busco actividades locales tradicionales, celebraciones, más que monumentos o lugares turísticos. Tengo libertad para buscar”, explicó el fotógrafo.

    Sin importar donde fueron tomadas, las imágenes son siempre en blanco y negro, lo que tiene una explicación técnica y otra conceptual. A nivel técnico es porque puede hacer fotos en cualquier momento del día y mantener una paridad que no lograría con fotos a color. Sobre la decisión conceptual explicó lo siguiente: “En la web dicen dónde es porque es como un blog de viaje, pero si no ves dónde es y vas pasando, pasás de países sin darte cuenta, es una forma de homogeneizar y borrar fronteras. Vas de Francia a Mongolia y no te diste cuenta”.

    Astrada aún no sabe qué hará al final del viaje con las fotos, más de lo que ya hace al mostrarlas en exposiciones. Por ahora no tiene punto final. Solo sabe que continuará viaje rumbo a Asunción, para participar en un taller, y que luego tiene que llegar a Tucumán para el 15 de octubre. Son 1.200 kilómetros pasando por Formosa, Chaco y Corrientes. De ahí en más es una incógnita. En tanto el viaje sigue, y las fotos son cada vez más.

    Zenex

Repsol
Rubi Bikes
Domingo Torre & Cia.

Debes estar registrado para responder a este debate.